A la pequeña ternura
Te prometo dibujar
un mundo diminuto y al revés
habrá gente diminuta
con el mar en sus cabezas
y el cielo a sus pies.
Te prometo armar una viña,
con uvas dulces
y vinos sin sabor a olvido.
Prometo también pájaros
reacios a cadenas perpetuas,
que no vuelan con necesidad de altura
sino con necesidad de volar.
Te prometo remolinos sin sombra
y cuervos no negros,
no grises,
no muertos.
Prometo peces luminosos
para cualquier abismo,
hasta en el tercer infierno.
Te prometo además ironías
y disgustos;
mentiras honrosas
y verdades calamitosas
Yo prometo no prometerte
un tiempo para amar, morir, vivir
si se camina se encuentra un buen reloj
Yo te prometo jamás
prometerte nada.

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