lunes, 15 de abril de 2013

Canto segundo: Desesperación



Abajo de la noche
el hambre parecía
un placer ignoto
un llamado parecido
a gritos desaforados
el otoño ya parecía
el más triste
de los conjuros
esta soledad
que ni en un siglo
he podido callar
este invierno maltrecho
con tanto aroma a nieve
¡A tanta nieve
muerte mía!
a tanta nieve...
quema este alarido
como hoguera mortal
quema
como dos.
Cual agua del vertedero
mi lengua como utilería destruída
brota desde mi cara

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