¡dios mío!
Estoy más seca
que el césped de mi jardín
tengo la columna encorvada
y en el cuello me cuelga un escapulario
con fotos que narran las vida que no pasé
Recuerdo aquellos días donde fui feliz
hace veintiún años,
donde la noche se entreabría...
y la luna no disimulaba su sonrisa.
Ahora la desdicha
es la saliva que baña
estos labios amargos.
Recuerdo los días
donde esta taquicardia,
eran trinos de pájaro libre.
Ahora me palpitan las venas
la sangre se me quiere arrancar
allá donde viven los muertos.
¡dios mío!
dónde dejo este ahogo
¡dios mío!
donde se me quedaron las fanfarrias.
¡dios mío!
mis dientes están amarillos de tristeza
¡dios mío!
cuándo me levantaré en la cama pretérita
¡dios mío!
cuando escribiré con mayúscula dios mío.
¡dios mío!
dime cómo hago para detener este sangrado.
¡dios de alguien!
¡quien me ahorca con la cadena de mi escapulario!
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