caen las balas y se quema la bandera
hay cuarenta tenebrosos recuerdos
no recordados.
Seguimos tapandonos las penas
con canciones
hay cuarenta susurros bajitos
implorando cobardía
Las súplicas no existen
los rezos ya no son rezos
nos tomamos las manos
para odiar al dios
Vientres muertos y profanos
muertos sin gloria
hay cuarenta risas altaneras
que no nos permitieron reír ya más
Tenemos vestidos sangrados
rencores sagrados
un legado de imperfección
hay cuarenta partes que duelen.
Hoy a cuarenta tiempos
ya no te nombro libertad
ya no te recuerdo Amanda
ya no va a caer.
No hay mal que dure cuarenta años
ni país fallecido que lo aguante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario