jueves, 8 de agosto de 2013

Cuando yo vuelva

De estas tinieblas precoces
donde mi cuerpo muerto
vino a yacer, mi pecho se abre
como el más joven de los cielos
para así cuando sea el retorno
de mí
sepas que he guardado irremediablemente
tu silueta en las viejas noches
de la angustia.

Cuando vuelva,
estarás agotado, algo triste como siempre,
hablaremos de trincheras y bellezas inútiles
de esas que tanto sabemos ambos
y en silencio dormiremos
en silencio comeremos
en silencio moriremos.

Recuerdame cuando yo vuelva
entregarte una sonrisa salada,
un sol luminoso
y cuánta porquería
encontraré en los caminos para ti.

Recuérdame también decirte
qué donde yo vaya
está la sutileza, el silencio, esa pertinencia.
A donde yo vaya,
está el amor.
tu amor.

Así cuando yo vuelva
habrá ventanales abiertos
flores con tallos ilegibles
imitaciones a la felicidad
y una chimenea con calor y mate.
Se nos pasará la vida en perdones
y regresaremos siempre
porque el almanaque siempre vuelve
al mes primero
donde celebraron su inicia

Sé yo que cuando vuelva
estarás ahí,
para disimular en una risa diáfana
en una historia inventada,
en sueños chuscos y realizables.

Seremos felices, viejo.
Te juro que seremos felices
.

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