domingo, 21 de abril de 2013

Canto sexto: Lugares


A cierto monte 

Tomaré otro vaso eterno
y es probable que
entre el elixir de la saliva 
y el acucioso retornar
me vaya no lejos
pero si,
para siempre.
Porque los lugares
así como la distancia
más que inexorables
son traición. 
Como primavera marchita
la búsqueda perenne
de tu día tan desolado
tan caótico
se ha vuelto la mas mentirosa
tormenta.
El olvidado mar
de la playa retorcida,
estallando hasta enmudecer.
Mi canto,
cual maltrecha gaviota.
Los desérticos arroyos muertos
necesitan del ocaso
para volver a morir.
Y las bocanadas temibles
han huido 
de tu fuente no milagrosa
de tu anima,
agónica del anochecer.
No me visites más azucena vana,
porque al final
la nube del verano,
atenuada
casi vergonzosa...
desaparece. 

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