Ay mamita
sujétame esta pena,
en un alma tan herida
se me ha transformado,
amárrame los labios
sécame las lágrimas
déjame bajo buen alero
Mamita,
¿que más da?
¡Olvidemos!
Si los olvidos traen gloria
y los recuerdos
solo recuerdan.
Batamos las manos
juguemos otra vez
¡Ay mamita!
sujétame esta pena,
que hace frío
que hace frío y está oscuro
que está oscuro y tengo hambre
que tengo hambre...
y me quiero morir
Ay mamita,
levantame,
tengo miedo de esta soledad
anda, dale
juguemos.
Abre la ventana y deja que
entre el sol
cierra la puerta y deja que
se vaya la luna.
Abrázame mamita
que el tiempo
como hoy
nunca existió.
Abracémonos y dibujemos
¿por qué no?
dibujemonos
con suaves trazos
con colores aromáticos
anda, dale
no tenemos ya más que pedir;
ni perdones
ni favores.
Nunca te esperé como ahora
nunca quise tu regazo
como lo anhelo ahora,
tómame, caminemos
que llorar es preciso.
Te espero.
Ya pues mamita...
Sujétame esta pena.
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