con su ojo tuerto
vióme hundida entre las nebulosas.
Todo el baño tiznado
de sangres y ella
emerge sin mesura
desde la tina
como un ornamento
o quizás
como una serpiente
Esta remediable juventud
se tumba en los ojos
a ratos quizás en las viseras
esta juventud arremolinada
tartamuda
que poca muestra da
de la ínfima sabiduría.
Hoy las circunstancias
se nos presentan
como un vituperio
inalienable
como una sórdida moldura
Sois pantano
quizás otra muerte
otro estertor
quizás hasta una dormidera
este ser escueto
esta realidad vástaga
oh
muerdan el pómulo
y su eterna cumbre
y así no os olvidaréis
el recorrido a la cripta
en un baño blanco.
Dísese que no hay hostilidad
que pueda remediar
la turbulenta insinuación.
No hay perdón en la tierra
de los fulanos.
Se olvida.
La suerte es un elemento químico
insignificante y desconocido
hasta se dice que
no existe.
No soporta la unión
ni la síntesis.
NO EXISTE.
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